Fútbol

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10 de septiembre de 2012 • 22:14

Brasil arrolla 8-0 a China con triplete de Neymar en amistoso internacional

Brasil se reconcilió con la afición y le regaló una apabullante goleada 8-0 ante China, con un triplete de su estrella Neymar, en un amistoso celebrado este lunes en Recife con miras a la Copa Confederaciones 2013 y el Mundial 2014 que se disputarán en tierras brasileñas.

En una de las actuaciones más vistosas en los años de la era de Mano Menezes, la selección arrolló a los chinos con goles de Ramires (22), Neymar (25, 53, 59) Lucas (48), Hulk (51), Liu Jianye (70, en contra), Óscar (75).

Brasil, que en el último amistoso con Sudáfrica fue abucheada por la torcida brasileña tras su pírrica victoria por 1-0, cortejó a los hinchas y ensayó su munición de cara a los torneos internacionales.

"Lo único que estaba reclamando es que sin la gente no podemos mejorar y con su apoyo todo va a ser más fácil", dijo el lateral Daniel Alves al término del compromiso.

El lateral Ramires abrió el marcador a los 22 minutos luego de armar una pared con Oscar, su compañero en el Chelsea de Inglaterra, que le permitió filtrarse entre la zaga y enfilar un potente remate de izquierda.

Brasil encontró en el gol el aliciente que no había tenido en juegos anteriores y a partir de ahí atacó sin tregua.

Neymar reapareció para darle la segunda conquista a los brasileños ante un rival de pocos quilates. La joven estrella de la "verdeamarela" volvió a ser por momentos el hombre desequilibrante que la hinchada pedía a gritos.

El as del Santos amplió la cuenta al 25 después de recibir sin marca una pelota de Oscar desde la mitad de la cancha. Su potente disparo de derecha fue apenas el segundo aviso de lo que vendría.

Neymar tuvo por lo menos dos opciones más de ampliar su cuenta personal, la más clara de ella al final de la primera parte cuando descontó rivales y su remate fue frustrado por la zaga.

Menezes incluyó a Hulk en la nómina inicialista en lugar de Leandro Damio y el experimento rindió frutos.

A los 17 minutos, Hulk ensayó un remate a ras de piso que se quedó en las manos del portero Zeng y un minuto después un poderoso disparo cruzado salió apenas desviado por encima del travesaño.

El arquero chino volvió a sacar una bola a los 37 minutos, esta vez un tiro de cabeza de Dedé.

Los chinos, dirigidos por el español José Antonio Camacho, se agruparon atrás a la espera de contener el ataque brasileño y no apostaron por la ofensiva en ningún pasaje del juego.

En la segunda parte, Brasil se mostró intratable. En sólo quince minutos anotó cuatro goles por intermedio de Lucas, Hulk y Neymar.

A los 48, Lucas sumó el tercero, recibió un pase de Hulk por izquierda, se acomodó sin marca y remató a la derecha del portero. Dos minutos después Hulk, volvió al ataque, pescó una bola de Neymar que golpeó en el travesaño y disparó de zurda al fondo de las redes.

Neymar volvió a brillar y aumentó la cuenta a los 53 y 59 minutos. El quinto gol salió de un pase de Marcelo que Neymar recibió adelantándose a la marca y de primera remató a la mitad del arco. El sexto tanto llegó con un jugada de Óscar que definió el atacante del Santos para dejar sin reacción a la defensa china.

Al minuto 70, Liu Jianye anotó en contra y sería el séptimo tanto de la selección brasileña que no mermó su poder ofensivo a pesar de la goleada.

Y en un partido en el que hubo espacio para todo tipo de goles, Óscar marcó su tanto de penal, a los 75 minutos, por una falta a Marcelo en el área.

La única oportunidad clara de los chinos fue al minuto 71, pero los rápidos reflejos del portero Daniel Alves sacaron la pelota casi de la línea.

A diferencia de lo ocurrido con los sudafricanos, Brasil salió en hombros alentado por el grito extasiado de una hinchada que vio recompensada con creces su boleto.

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