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14 de agosto de 2012 • 14:03 • actualizado a las 14:06

Mariana Pajón se une a las demás heroínas olímpicas del país

Mariana Pajón, Yuri Alvear, Caterine Ibargüen, Jackeline Rentería y Ximena Restrepo hacen parte de las ocho mujeres colombianas que han conseguido medalla olímpica
Foto: Agencias
  • Bogotá
 

Ocho mujeres han dejado a Colombia en el podio olímpico a lo largo de estas 19 participaciones en los juegos, de las 19 medallas que se han conseguido, nueve de ellas fueron obtenidas por mujeres donde se destacan las dos únicas medallas de oro que suma el país, María Isabel Urrutia y Mariana Pajón, quienes han hecho sonar el himno nacional en Sídney 2000 y ahora en Londres 2012 gracias a terminar en primer lugar de sus disciplinas.

Los juegos olímpicos para las mujeres colombianas comenzaron en México 1968, allí cinco mujeres emprendieron la ruta olímpica, convirtiéndose en las primeras representantes de nuestro país durante las justas.

La primera mujer que logró una medalla olímpica para Colombia, fue la atleta Ximena Restrepo, quien consiguió el bronce en la prueba de los 400 metros planos, durante los juegos realizados en Barcelona en 1992, la fortaleza de Ximena en su preparación fue clave para lograr una inédita e inesperada medalla, sus piernas llevaron a Colombia por primera vez a ganar una prueba de atletismo.

El siglo XXI sin duda ha empezado muy bien para el deporte femenino, contando que se arrancó en Sidney con un oro en halterofilia y para los recientes juegos de Londres, la delegación colombiana por primera vez en su historia llevó casi la misma cantidad de mujeres que hombres.

Desde el año 2000 las mujeres han sido protagonistas en el deporte colombiano, ocho medallas han conseguido en cuatro juegos disputados, mientras que, los hombres apenas han sumado cinco. De esas ocho medallas conseguidas por mujeres hay dos de oro que sin duda son el mayor orgullo deportivo del país.

La luchadora, Jackeline Rentería, se convirtió en la primera mujer en sumar dos medallas olímpicas, la primera de bronce la consiguió en Pekín 2008, la segunda en los recientes juegos de Londres. A pesar de su talla, su habilidad y fortaleza la ratifican como una de las mejores en su disciplina.

El atletismo cumplió nuevamente, con los pasos gigantes de Caterine Ibargüen, Colombia logró una medalla de plata en el salto triple, la potencia de Ibargüen con una mezcla de carisma hicieron que sus piernas se enterraran en 14.80 metros para finalmente, por un centímetro llevarse el segundo lugar.

Yuri Alvear también mostró esa garra y fuerza que tienen las mujeres colombianas, con un leve despiste perdió la oportunidad de pelear por el oro, sin embargo, la judoca tuvo el valor para recuperarse en menos de una hora y salió con toda la actitud para dejar en el piso a su rival y festejar en llanto su medalla de bronce.

La halterofilia, desde el oro de María Isabel Urrutia en Sídney 2000 ha despertado muchos más deportistas potencialmente poderosos en esta categoría, sin embargo, la única que ha alcanzado por lo menos entrar al podio ha sido Mabel Mosquera, quien en Atenas 2004 logró sumar un bronce para el país. La concentración, el trabajo diario, los sacrificios y la convicción de mejorar cada día son fundamentales para lograr el sueño olímpico.

Por último, el ciclismo colombiano como siempre ha sido de reconocimiento mundial, donde brillaron, María Luisa Calle en pista, consiguiendo un bronce durante las olimpiadas de Atenas 2004, y Mariana Pajón en Londres con el segundo oro olímpico para el país logrado en el BMX.

Estas ocho mujeres a pesar de haber logrado sus medallas en distintas disciplinas tienen algo en común, su lucha y perseverancia ante las distintas vicisitudes que debe afrontar un deportista en el país, que aunque ha crecido apoyando las actividades dedicadas al deporte y ha brindado las herramientas para fortalecer a cada deportista, aún necesita centrar más apoyo en estas mujeres que luego de haber conseguido su objetivo muchas veces son olvidadas, como la pesista Mabel Mosquera, quien luego de obtener su medalla en Atenas le prometieron una casa, la cual aún siguen sin entregarle.

Más allá de todos los sacrificios y dificultades que deben afrontar camino a unos juegos olímpicos, estas mujeres enaltecen el hecho de pertenecer al género femenino, despiertan ese espíritu luchador en cada una de las que está viendo su hazaña frente al televisor, irradian ese don místico e imposible de identificar que las caracteriza en momentos difíciles, las hace ver más fuertes que cualquier hombre y dignifica mucho más su trabajo cuando para darle una alegría al país han tenido que dejar sus hijos o sus familias.

Humildad, carisma, alegría y piernas de acero son las principales características que identifican a estas medallistas olímpicas que cada vez que son recordadas por sus hazañas, llenan de orgullo y mueven fibras en cada colombiano que disfruta y utiliza estos logros para olvidar por un momento las dificultades de su diario vivir.  

Terra